Somos las mujeres que hackean sus creencias, su tiempo y su historia.
Nacimos para rediseñar el juego. No pedimos permiso.
Usamos la tecnología como llave para abrir puertas que antes parecían imposibles.
Convertimos el “no se puede” en “mira cómo lo hago”.
Estamos aquí para aprender tecnología, formar empresas, liderar equipos, y crear familias (solo si así lo decidimos).
Tomamos el control de nuestra vida y contagiamos esa libertad a otras.
Rompemos las reglas y creencias que no nos sirven, y construimos nuevas, nuestras.
Sabemos que cuando una mujer se atreve, toda su familia, su comunidad y su mundo cambian.
Queremos ver mamás, tías y niñas mirándose al espejo y diciendo:
"Yo también puedo. Lo voy a hacer. Lo hice."
Aquí no cabe el “así ha sido siempre”.
Esto es para las curiosas, las valientes, las que se mueren de ganas de vivir en libertad aunque les tiemblen las piernas.
Nos mueve la urgencia de dejar de sobrevivir y empezar a crear.
Nos mueve el coraje de ver menos excusas y más acción.
Nos mueve el sueño colectivo de ver miles de mujeres con el poder del dinero en la bolsa, fundando empresas, invirtiendo, tomando decisiones.
Viviendo una vida elegida por ellas.
Nuestra vibra es audaz, disruptiva y luminosa.
Rompemos moldes con flow, sororidad y propósito.
Nos abrazamos en el proceso, aunque a veces duela.
La tecnología no es el destino: es el camino.